Animal de compañía

Excelente. El Staffordshire Bull Terrier ha sido criado durante décadas siguiendo un claro patrón marcado en su estándar: “completamente confiable para el ser humano y en especial con los niños”. El staffie adora a su amo y a su familia; siente devoción extrema por ellos y especial predilección por los niños. No extraña a las visitas y aunque se le suele ver alerta cuando escucha ruidos alrededor de la casa, es su simple condición canina la que lo hace estar en estado de vigilia para avisar; pues con toda seguridad lo más que hará el perro es ladrar y colocarse cerca de donde provienen los ruidos.

Deportes de agility

Muy bueno. El SBT es un perro muy ágil y obediente. Debido a la gran potencia que le da su fuerte musculatura es capaz de realizar cualquier tipo de ejercicio físico sin problemas y sin apenas cansarse. Su gran predisposición al juego y a agradar a su amo lo hace bastante apto para el entrenamiento en este tipo de doctrinas.

Perro de caza

Muy bueno. El Staffordshire Bull Terrier ha sido utilizado para la caza en Inglaterra desde el inicio de su raza. Su formidable agilidad y su rapidez de mordida lo hace muy bueno para la caza de pequeños mamíferos. Su velocidad, tenacidad, fuerza y potencia de presa (130kg por cm².) lo hacen también excelente para la caza de presas más grandes. Durante los más de 200 años de historia de la raza staffie,  se ha utilizado tanto para cazar pequeños roedores como para hacer lo mismo con jabalíes, osos y cabezas de ganado.

Deportes de agility

Muy bueno. El SBT es un perro muy ágil y obediente. Debido a la gran potencia que le da su fuerte musculatura es capaz de realizar cualquier tipo de ejercicio físico sin problemas y sin apenas cansarse. Su gran predisposición al juego y a agradar a su amo lo hace bastante apto para el entrenamiento en este tipo de doctrinas.

Concursos de obediencia

BuenoAl igual que para los concursos de agilty. Con el SBT partimos de la base de se encuentra entre las 20 razas de perro más inteligentes que existen; aunque su terquedad (heredada de la vertiente “bull” de su genética) y su inagotable energía, quizás, al principio, puedan dar lugar a problemas de concentración en el perro. Es esto lo que hace que su inteligencia no sea al 100% proporcional a su adiestrabilidad.